El hierro es un mineral crucial que desempeña un papel fundamental en la producción de hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar oxígeno desde los pulmones a todos los tejidos del cuerpo y mioglobina. Sin suficiente hierro, nuestro cuerpo no puede producir la cantidad necesaria de glóbulos rojos sanos, lo que deriva en una condición conocida como anemia por deficiencia de hierro. Esto priva a los órganos y tejidos del oxígeno necesario, generando síntomas como fatiga extrema, debilidad y dificultad para respirar. También es muy importante para la función cognitiva e inmunológica.
Mantener unos niveles adecuados de hierro es especialmente importante para las mujeres en edad reproductiva, ya que la pérdida mensual de sangre durante la menstruación, particularmente si es abundante, puede agotar las reservas de hierro con facilidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, a nivel global, el 30% de las mujeres no embarazadas y el 37% de las mujeres embarazadas padecen anemia, siendo la deficiencia de hierro su causa principal en aproximadamente tres cuartas partes de los casos.

¿Cuándo se Necesita un Suplemento de Hierro?
Tomar suplementos de hierro está indicado cuando la dieta por sí sola no es suficiente para cubrir los requerimientos del organismo o cuando existen condiciones que aumentan las pérdidas o la demanda. Sin embargo, no todas las personas con cansancio necesitan hierro, por lo que es fundamental un diagnóstico preciso.
- Anemia Ferropénica Diagnosticada: Cuando un análisis de sangre confirma que los niveles de hemoglobina, ferritina (la proteína que almacena el hierro) o el hierro sérico están por debajo de lo normal.
- Embarazo y Lactancia: El volumen de sangre aumenta y el feto requiere hierro para su desarrollo, por lo que las necesidades se duplican. Los suplementos son casi una rutina para prevenir la anemia en la gestante y complicaciones en el bebé.
- Sangrado Menstrual Abundante (Menorragia): Es una de las causas más comunes de deficiencia de hierro en mujeres. Durante la perimenopausia, los ciclos pueden volverse más abundantes e impredecibles, aumentando el riesgo.
- Condiciones Médicas Específicas: Enfermedades intestinales inflamatorias (como Crohn o colitis ulcerosa), celiaquía o cirugías gástricas pueden alterar la absorción del hierro de los alimentos. La insuficiencia renal también requiere un manejo cuidadoso de los suplementos.
- Deportistas de Resistencia: La actividad física de alta intensidad y larga duración puede aumentar la destrucción de glóbulos rojos y las pérdidas a través del sudor.
- Dietas Veganas y Vegetarianas Estrictas: El hierro de origen vegetal (hierro no hemo) se absorbe con menos eficiencia que el de origen animal (hierro hemo). Una planificación dietética cuidadosa o la suplementación pueden ser necesarias.
Señales de Alerta de Deficiencia de Hierro
Los síntomas pueden ser sutiles al principio y confundirse con el estrés o, en el caso de las mujeres en transición a la menopausia, con los síntomas propios de la perimenopausia. Estar atentos a estas señales es clave para una detección temprana:
- Fatiga y agotamiento persistentes que no mejoran con el descanso.
- Piel y mucosas pálidas (es visible en el interior de los párpados y las encías).
- Debilidad muscular y sensación de falta de aire ante mínimos esfuerzos (disnea).
- Palpitaciones o latidos cardíacos acelerados (taquicardia).
- Dolor de cabeza y dificultad para concentrarse (“niebla mental”).
- Uñas quebradizas, caída del cabello y síndrome de las piernas inquietas.
Si experimentas varios de estos síntomas, es fundamental que consultes con un profesional de la salud** antes de automedicarte con suplementos.

Las Diferentes Sales de Hierro: ¿Cuál Elegir?
No todo el hierro en los suplementos es igual. Se presenta unido a distintas sales o moléculas, lo que afecta directamente a su absorción, tolerabilidad y precio. Esta es una guía de las formulaciones más comunes:
Clasificación de Sales de Hierro en Suplementos
Las sales de hierro se clasifican principalmente según su estado de oxidación: hierro ferroso o hierro férrico, o como complejos orgánicos (quelatos) para mejorar su absorción y tolerabilidad. El hierro elemental es la cantidad real de hierro disponible para que tu cuerpo lo absorba. Es el dato más importante a la hora de dosificar un suplemento. Por ejemplo, un comprimido de 325 mg de sulfato ferroso contiene unos 65 mg de hierro elemental. Un error común es comparar las dosis de diferentes sales basándose solo en el peso total del compuesto.
1. Sales Ferrosas
Estas sales se absorben mejor que las férricas a menos que se administren con vitamina C o en un quelato. Son las más comunes y recetadas.
| Sal de Hierro | Contenido de Hierro Elemental (aprox.) | Propiedades Destacadas |
| Sulfato Ferroso | Alto | Más común y recetada. Muy efectiva, pero conocida por su mayor incidencia de efectos secundarios gastrointestinales (estreñimiento, náuseas, dolor de estómago). |
| Fumarato Ferroso | Más alto que el sulfato | Buena potencia en dosis más pequeñas. También puede causar efectos digestivos, aunque a veces es mejor tolerado. |
| Gluconato Ferroso | Bajo | Alternativa más suave al sulfato. Generalmente mejor tolerado a nivel digestivo, pero puede ser menos potente (se requieren dosis mayores). |
| Lactato Ferroso | Moderado | Similar al gluconato en cuanto a tolerabilidad. |
2. Sales Férricas y Complejos
Estas formas a menudo están diseñadas para mejorar la tolerabilidad o la absorción de maneras específicas.
| Sal de Hierro / Complejo | Propiedades Destacadas |
| Hierro Bisglicinato (Quelato de aminoácido) | Excelente tolerabilidad y se le llama a menudo “hierro blando”. Se absorbe muy bien porque está unido a glicina (un aminoácido), lo que facilita su paso sin competir con otros nutrientes. Menor riesgo de molestias digestivas. |
| Complejo Hierro(III)-Hidróxido de Polimaltosa | Diseñado para una liberación lenta y controlada y una mejor tolerabilidad, con menos interacciones con alimentos o fármacos. Su perfil de seguridad y tolerabilidad es a menudo superior a las sales ferrosas tradicionales. |
| Hierro Sucrosomado | Innovador. Utiliza la tecnología Sucrosomial® para encapsular el hierro. Esto mejora la absorción y minimiza las molestias gástricas, siendo ideal para estómagos sensibles. |
| Proteinsuccinilato de Hierro | La absorción se activa en un pH más alcalino (intestino), lo que ayuda a reducir la irritación estomacal. |
Resumen de Propiedades Clave
- Biodisponibilidad y Eficacia: Generalmente, las sales ferrosas como el Sulfato Ferroso son muy efectivas. Sin embargo, los Quelatos (como el Bisglicinato) y los Complejos (como el Sucrosomado) a menudo ofrecen una absorción comparable o superior con menos efectos secundarios.
- Tolerabilidad Digestiva: Las formas más nuevas o complejas (Bisglicinato, Sucrosomado, Polimaltosa) suelen ser mucho mejor toleradas y se recomiendan para personas con estómagos sensibles o que experimentan efectos secundarios con las sales tradicionales.
- Absorción: La absorción de las sales ferrosas se mejora notablemente al tomarlas junto con Vitamina C.
Precauciones, Efectos Secundarios y Cómo Minimizarlos
Tomar suplementos de hierro no está exento de riesgos y efectos adversos. La precaución es la regla de oro.
Nunca te automediques: “así como muy poco hierro puede ocasionar dificultades, demasiado hierro también puede conducir a problemas de salud”. El exceso de hierro (sobrecarga férrica) es tóxico y puede dañar el hígado, el corazón y el páncreas.
Efectos secundarios gastrointestinales: Son los más frecuentes e incluyen estreñimiento, diarrea, náuseas, ardor estomacal y heces oscuras (inespecífico y normal). Para minimizarlos:
- Comienza con una dosis baja y ve aumentándola gradualmente según te indique tu médico o farmacéutico.
- Toma el suplemento con las comidas. Aunque puede reducir ligeramente la absorción, mejora drásticamente la tolerancia.
- Combate el estreñimiento aumentando la ingesta de fibra (frutas, verduras) y agua.
- Prueba formulaciones mejor toleradas como el bisglicinato si los efectos son muy molestos.
Interacciones con alimentos y medicamentos:
Evita tomarlo con: Café, té, chocolate, leche y suplementos de calcio, ya que inhiben su absorción.
Sí puedes tomarlo con: Alimentos ricos en Vitamina C (zumo de naranja, pimientos, fresas), que potencia significativamente la absorción del hierro no hemo.
Espacia su toma al menos 2 horas con otros medicamentos como antiácidos, levotiroxina o ciertos antibióticos.
Dosificación Recomendada y Consejos de Uso
La dosis debe ser siempre individualizada por un profesional. Las siguientes son recomendaciones generales basadas en las Ingestas Diarias Recomendadas (IDR) y los tratamientos para la deficiencia:
- Mujeres (19-50 años): 18 mg/día para mantener las reservas, especialmente si tienen menstruaciones abundantes.
- Mujeres postmenopáusicas: 8 mg/día.
- Embarazo: 27 mg/día.
- Lactancia: 9-10 mg/día.
- Hombres adultos: 8 mg/día.
En casos de anemia ferropénica establecida, las dosis terapéuticas son mucho más altas, pudiendo oscilar entre 60 y 200 mg de hierro elemental al día, siempre bajo prescripción médica. El tratamiento suele durar varios meses (3-6 meses) no solo hasta normalizar la hemoglobina, sino hasta reponer las reservas de ferritina.

Consejos para una correcta suplementación:
1. Sé constante: Los resultados no son inmediatos. Pueden pasar varias semanas hasta notar una mejoría en los niveles de energía y que los análisis de sangre reflejen la recuperación.
2. Sigue las indicaciones: No abandones el tratamiento, aunque te sientas mejor. Completa el ciclo prescrito para reponer totalmente las reservas.
3. Almacénalo correctamente: En un lugar fresco y seco, fuera del alcance de los niños. Una intoxicación por hierro en niños puede ser mortal.
Hierro y Perimenopausia: Una Atención Especial
La etapa de transición a la menopausia (perimenopausia) merece una mención especial. Las fluctuaciones hormonales pueden causar reglas más abundantes y prolongadas, aumentando drásticamente el riesgo de deficiencia de hierro. Además, la caída en los niveles de estrógenos puede elevar los niveles de una hormona llamada hepcidina, que dificulta la absorción del hierro de los alimentos. Esto crea una tormenta perfecta: se pierde más hierro y se absorbe menos.
Es crucial que las mujeres en esta etapa monitoreen sus patrones de sangrado y comuniquen cualquier cambio a su ginecólogo. La fatiga y la “niebla cerebral” atribuidas a la perimenopausia pueden, en realidad, ser síntomas de una anemia no diagnosticada.
Conclusión: La Suplementación con Hierro, con Conocimiento y Supervisión
Los suplementos de hierro son una herramienta poderosa para recuperar la vitalidad y la salud cuando existe una deficiencia comprobada. Sin embargo, no son productos inocuos. Su uso debe basarse en un diagnóstico claro, una elección adecuada de la sal de hierro según la tolerancia individual y un seguimiento profesional.
Desde la farmacia parque Yamaguchi de Pamplona, te recordamos que estamos aquí para resolver tus dudas, asesorarte sobre las diferentes formulaciones disponibles y apoyarte en tu camino hacia el bienestar, siempre de la mano de las recomendaciones de tu médico.
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Consulta siempre con un médico o farmacéutico antes de iniciar cualquier régimen de suplementación.

